Ojos de Placer

La había encontrado bailando sola en una disco, sin preocuparse por las miradas ni por el mundo. Sintiendo la música en su cuerpo. Las vibraciones que brotaban de los parlantes y penetraban su frágil cuerpo. No pudo evitar observarla cuando chocó con su ser

Culpame

Culpame si querés por resistirme al deseo y por el temor absurdo, a un irreverente amor. Por no arriesgar al encuentro de las pieles, y…