El torbellino de Wikileaks cambió el concepto de seguridad. Los secretos ya no pueden guardarse. Nadie que quiera ocultar información ya estará tranquilo. Y la ficción tampoco será lo mismo. Así lo vemos, en el reflejo de la cultura popular.
¿Batman o el pingüino?
Tweet ¿Cuál es la verdadera cara? Ying-Yang. Uno no tiene sentido sin el otro. Tweet