Los sojeros y las multinacionales de las semillas y agroquímicos como Monsanto quieren negarlo. Pero la verdad sale a la luz nuevamente. Ya desde Greenpeace hemos advertido la peligrosidad del Glifosato hace varios años, y cada día se suman nuevas investigaciones. Aquí una realizada en EEUU donde se muestra como se incrementa la presencia de este veneno en la leche de madres norteamericanas.