En Australia se aprobó una ley que establece que a partir del primero de diciembre próximo todos los cigarrillos de cualquier marca deberán venderse en un paquete verde oliva, que incluyan imagenes demostrativas de los efectos del cigarrillo en el cuerpo humano. Esta ley fue cuestionada por las empresas British American Tobacco, Britain’s Imperial Tobacco, Philip Morris y Japan Tobacco quienes decían que la ley era inconstitucional. Sin embargo, en un breve comunicado, el Tribunal Superior dijo que la mayoría de sus siete jueces creían que esta nueva legislación no viola la Constitución de Australia.