Desmontes, consecuencia de la no reglamentación

Artículo publicado en “Ambiente y Medio” el newsletter de Sergio Federovisky.

La sensación de que la ley de bosques –aprobada hace ya más de un año- es una entelequia avanza cada vez más conforme se retrasa su reglamentación y se confirma que los desmontes siguen vigentes aprovechando esa debilidad normativa. La asunción de Homero Bibiloni en la Secretaría de Medio Ambiente brindó la oportunidad para rediscutir el porqué del retraso en la reglamentación, suponiendo que era la inoperancia de su antecesora, Romina Picolotti, lo que determinaba la tardanza. Pero la presunción de que son motivos más políticos que incapacidad de gestión lo que determina que la ley no se reglamente crece cada minuto, más cuando se conoce que gobernadores como Juan Manuel Urtubey, de Salta, que hicieron campaña prometiendo detener la tala, son hoy los más fervientes impulsores de más desmontes aprovechándose del hueco que deja la no reglamentación de la ley de bosques.

Ante el vacío legal y el avance de las topadoras, una docena de caciques de la comunidad wichi presentaron una demanda judicial ante la Corte Suprema para intentar frenar los desmontes en cuatro departamentos de Salta, que representan más de un tercio de la superficie provincial (155 mil kilómetros). Sus abogados presentaron un amparo y una medida cautelar. En la demanda, afirman que los desmontes son “inconstitucionales” y que van a causar un “gravísimo daño” a las comunidades indígenas de la región. Por eso, reclaman la nulidad de las autorizaciones que otorgó el Gobierno provincial y responsabilizan al Estado nacional por la situación actual.

“Además de la nulidad de las autorizaciones, buscamos que se recomponga y se restablezca el ambiente al estado anterior o que se indemnice a las personas afectadas en caso de que aquello sea imposible”, dijo el abogado Raúl Gustavo Ferreyra, quien representa a los indígenas junto a Alicia Oliveira.

La presentación, que cuenta con el apoyo del obispo de Orán, Jorge Rubén Lugones, denuncia que durante el último trimestre del año pasado, previo a la sanción de la ley de Bosques Nativos (en noviembre de 2007), hubo “un abrupto incremento de las audiencias públicas (son obligatorias para más de 300 hectáreas)”. Además, destaca que entre 2004 y 2007 hubo 211 pedidos de autorización para desmontes -que apuntan a la expansión de la frontera agropecuaria- de los cuales 195 fueron aprobados.

Por ese motivo, la medida cautelar intenta frenar los desmontes masivos tanto en tierras privadas como fiscales de los departamentos de San Martín, Orán, Rivadavia y Santa Victoria que ya fueron aprobados pero que aún no se llevaron a cabo. “El paso del tiempo puede provocar que un fallo llegue tarde y resulte prácticamente inoperable, por agotamiento o grave degradación del bosque nativo”, explica la demanda, de 50 carillas.

No es el primer juicio por la tala de árboles en el Chaco salteño. De hecho, hay varias causas que ya llegaron a la Corte luego de transitar distintas instancias judiciales locales. La demanda que llegó al máximo tribunal, no obstante, es la primera que busca ingresar por la instancia originaria de la Corte (de manera directa). Si eso ocurre, podría haber una audiencia pública para discutir el problema, según adelantaron los abogados.

Simultáneamente, Greenpeace –la única de las ONGs que movilizaron hace un año el petitorio que obtuvo un millón de firmas para que los senadores votaran la ley de Bosques que sigue exigiendo públicamente que se reglamente la norma- volvió a reclamar ante el jefe de gabinete Sergio Massa, a quien hacen responsable de la incomprensible demora en la promulgación del decreto reglamentario. La organización ecologista denunció que el gobierno tiene intenciones de reabrir la discusión de la reglamentación con las provincias más comprometidas con la deforestación.

Desmintiendo la versión deslizada por Bibiloni en el sentido de que el retraso por la reglamentación era debido al incumplimiento de la ex secretaria de Medio Ambiente, Greenpeace aseguró que “el borrador de la reglamentación está listo para ser firmado desde julio. El año pasado la demora en la sanción de la Ley de Bosques facilitó que se aprobaran especulativamente muchos desmontes para evitar la moratoria que dicta la norma. La falta de reglamentación debilitará su plena aplicación y generará muchos desmontes más”. Según Greenpeace, el borrador de la reglamentación de la Ley Nacional 26.331 de Presupuestos Mínimos para la Protección Ambiental de los Bosques Nativos (Ley de Bosques) fue realizado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y fue girado a principios del mes de julio al Poder Ejecutivo, específicamente a la Jefatura de Gabinete de Ministros a cargo del jefe de Gabinete Sergio Massa, donde se encuentra demorado en el Área de Coordinación de Presupuesto Nacional del Ministerio de Economía. La Ley de Bosques fue sancionada el 28 de noviembre de 2007 tras una campaña que logró juntar un millón y medio de firmas. La norma establece que las provincias no pueden emitir nuevos permisos de desmonte hasta tanto no realicen un Ordenamiento Territorial de sus zonas boscosas bajo diez criterios ecológicos y categorías de conservación que apuntan a evitar la fragmentación y degradación del bosque nativo y a preservar las tierras utilizadas por las comunidades campesinas e indígenas.

La Ley establece un Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos (cerca de mil millones de pesos al año) para distribuir entre las provincias que sancionen por ley provincial el Ordenamiento Territorial de sus Bosques, con el objetivo de fortalecer la capacidad técnica y de control, compensar a los titulares que realicen tareas de conservación y manejo sostenible, y para fomentar las actividades productivas que los pequeños productores rurales y comunidades indígenas realizan en zonas boscosas.

“La mayoría de las provincias han avanzado en la realización del Ordenamiento Territorial de sus bosques nativos y están terminando este proceso, cumpliendo con lo que establece la Ley de Bosques, ahora falta que la Nación cumpla su parte y firme el decreto reglamentario. Sin la reglamentación no van a estar los fondos y se debilitará la aplicación de la ley. Es muy preocupante que a un año de que un millón y medio de argentinos impulsaron con sus firmas la sanción de la ley, no haya sido reglamentada. La responsabilidad es del Jefe de Gabinete, quien debe asegurar que el decreto salga antes de fin de año”, afirmó Hernán Giardini, de Greenpeace.

“Lo que se puede ver claramente con las primeras declaraciones del nuevo Secretario de Ambiente, Homero Bibiloni, es que se quiere volver atrás con la reglamentación y ponerla a consideración nuevamente de la provincias, especialmente de aquellas más comprometidas con la deforestación”, explicó Juan Carlos Villalonga, Director Político de Greenpeace Argentina. “Si esto ocurre, será un caso similar al la Ley de Glaciares, donde se buscará que sean las provincias más depredadoras las que impongan la política ambiental nacional.”

Greenpeace Argentina

Greenpeace Argentina le regaló una torta como para reclamar a Sergio Massa la falta de la reglamentación de la Ley de Bosques luego de pasado un año de su sanción.

Los interesados en sumarse a este reclamo pueden enviarle una postal digital al jefe de Gabinete haciendo click aquí.


Además pueden llamar a su despacho y comentar experiencia en el Blog de Greenpeace

Entrevista en Mundo Twitter

En Mundo Twitter me entrevistaron en relación a la utilización que desde Greenpeace hacemos de Twitter.

A continuación la entrevista:

Se trata de la cuenta de Twitter deGreenpeace en Argentina y nos contesta las preguntas Hernán P. Nadal que desempeña el cargo de New Media Manager de Greenpeace Argentina.

Se trata de una persona muy involucrada en el uso de Internet en la difusión de los objetivo de esta organización, como demuestra la creación y gestión de la comunidad onlineI-Go (primer plataforma de web2.0 de Greenpeace) para la campaña internacional 2006 de ballenas; el desarrollo del GreenSMS, primer plataforma mobile para Greenpeace (“Best Messaging Application: Public Sector / Not for profit.”, 2006, premio otorgado por “160 characters. SMS & Mobile association”), y el diseño y ejecución de la campaña online “Votá por la Ley de Bosques” que logró más de un millón de firmas digitales en dos meses y colaboró con la aprobación de la misma.

P.- ¿Cuánto tiempo hace que estáis en Twitter? ¿recuerdas porque decidisteis entrar?
R.- Empezamos a trabajar con Twitter en Enero del 2008. Me decidí a hacerlo porque ya había probado twitter desde mi cuenta personal y desde ahí contaba cosas sobre el trabajo de Greenpeace y publicaba links de actividades y noticias de la organización.
Viendo el interés que despertaba y analizando la utilización que muchas empresas hacían de este medio rápidamente saqué una cuenta para Greenpeace y empezamos a twittear.

P.- En el tiempo que hace que estoy en Twitter he visto muy pocas ONG’s con una cuenta activa en este entorno. ¿será porque no es el medio para la difusión y comunicación de este tipo de organizaciones?
R.- No creo que sea eso. Creo que es una herramienta con un potencial enorme para las ONG´s. El problema, a mi entender, radica en la falta de conocimiento de esta herramienta, y de otras del estilo, por parte de los miembros de las organizaciones sociales. A medida que vayan conociendo y descubriendo las ventajas de la utilización de la web2.0, las organizaciones incorporarán Twitter como parte de sus estrategias de comunicación, involucramiento público y recaudación de fondos (fundraising)

P.-¿Está incluida la creación de esta cuenta dentro de una estrategia de comunicación más amplia (blogs, facebook…)?
R.- Si. Greenpeace trabaja activamente en varias comunidades online y tiene varios blogs activos. Por ejemplo, podemos destacar el blog de campañas de Greenpeace Argentina, una página en Facebook y un grupo en Sonico a los que invitamos que se sumen.

P.- ¿Qué esperáis conseguir con vuestra presencia en Twitter, en particular, y en los social media en general?
R.- Esperamos establecer una relación más estrecha con nuestros socios, ciber y móvil activistas, así como nuevos públicos a los que nos interesa llegar con nuestro mensaje. Esta comunicación tiene la doble función de darle a estos públicos la posibilidad de participar más activamente en nuestras campañas y a nosotros la posibilidad de hacer campañas más efectivas basadas en la participación de más gente en las mismas.

P.- Existen dos modelos claramente opuestos en el uso de Twitter: usarlo como punto de publicación de información o usarlo como punto de conversación. ¿cuál será vuestra estrategia?
R.- En principio estamos usándolo como un elemento de publicación de noticias, pero también leemos todas las respuestas que recibimos de los que nos siguen, ya sea en forma pública o privada y contestamos muchos de sus requerimientos. Este feedback, como explicaba anteriormente, es muy tenido en cuenta a la hora de planificar y evaluar nuestras campañas.

P.- ¿Cuál va a ser vuestra estrategia para la difusión y comunicación de vuestra cuenta en Twitter?
R.- Vamos a ir progresivamente difundiéndolo a través de nuestro sitio web, y a través de nuestra lista de ciberactivistas (más de 800.000 personas) quienes reciben periódicamente nuestras alertas vía correo electrónico.

Macri juega sucio

Para tapar las deficiencias de su gestión de residuos sólidos urbanos y el pésimo contrato con las empresas recolectoras que intentó aprobar para la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, lanzó una campaña de “concientización” donde propone a los vecinos porteños “Jugar limpio”.

Justamente eso es lo que jefe de Gobierno porteño no hace.

En respuesta, Greenpeace lanzó esta contra campaña:


Ayudá a Greenpeace a difundirla posteando en tu blog, enviandoselo a tus amigos por email, o compartiendolo en las redes sociales de las que formes parte (Facebook, Sonico, MySpace).

También entrá acá y escribile a Macri y exigile que juegue limpio. Pedile que cumpla la Ley de Basura Cero ya mismo y que termine con la contaminación.

Es hora que nos traten como gente inteligente y dejen de intentar vendernos espejitos de colores.

¿Qué opinás?

El mundo puede detener el combustible fósil para 2090

El Consejo Europeo de Energías Renovables (EREC) y la organización ambientalista Greenpeace, advirtieron que el mundo puede eliminar el uso de combustibles fósiles para 2090, ahorrando así $18 trillones de dólares en su costo y creando una industria de $360 miles de millones que provea la mitad de la electricidad del mundo.

Un estudio de 210 páginas (ver PDF) es uno de los pocos reportes que observaron en detalle, cómo el uso de la energía deberá ser minuciosamente examinado, encontrándose con los más árduos escenarios para controlar los gases de efecto invernadero delineados por el IPCC.

De acuerdo al estudio titulado [R]evolución Energética, “la energía renovable puede proveer toda la energía que el mundo necesita para 2090. El EREC representa tanto el comercio y la industria de energías renovables, como a las asociaciones comerciales y de investigación europeas.

Desde una perspectiva más radical, se podría eliminar el uso del carbón para 2050, si la nueva generación de plantas energéticas se abocara rápidamente a las energías renovables.
La energía solar; la biomasa, tanto como biocombustibles o madera; la energía geotérmica y la eólica, podrían encabezar las energías para 2090 en reemplazo de los combustibles fósiles, responsabilizados por el IPCC como generadores de calentamiento global.

El total de la inversión en energía para 2030, podría ser de alrededor de $14,7 trillones de dólares, según el mencionado estudio. Contrasta la Agencia Internacional de Energía (IEA), que advierte que las naciones ricas prevén inversiones de sólo $11,3 trillones para el mismo plazo, haciendo foco esencialmente en combustibles fósiles y energía nuclear.

Rajendra Pachauri, líder del IPCC, quien compartió el Premio Nóbel de la Paz en 2007 con Al Gore, categorizó al estudio como “exhaustivo y riguroso”.

Cambio Peligroso

“Incluso aquellos que no concuerden con el análisis presentado podrán, tal vez, sacar provecho de un estudio más profundo de suposiciones subyacentes”, escribió Pachauri en un prefacio al reporte.

EREC y Greenpeace mencionaron que un cambio radical de la energía, es necesario para evitar un dramático cambio climático, cuyo punto de inflexión fue definido por la Unión Europea y varios grupos ambientalistas, como una temperatura máxima de 2 grados Celsius desde antes de la Revolución Industrial.

El reporte exige medidas tales, como el abandono del pago de subsidios para la producción de energía nuclear y fósil, la fijación de objetivos legales para energías renovables y más fuertes estándares de eficiencia para edificios y vehículos.

Las proyecciones son mucho más optimistas para las renovables que la IEA, la cual prevé sólo un 13% de fuentes renovables de energía en 2030, con los combustibles fósiles aún liderando el mercado.

Sven Teske, principal autor de Greenpeace del reporte, recomendó involucrar inversiones en una gran generación de puestos de trabajo, que puedan ayudar a contrarrestar la peor crisis financiera desde 1930. Mencionó también que “la inestable situación actual del mercado es un fuerte argumento para nuestro concepto de evolución energética”, garantizando que las inversiones serían cubiertas con el ahorro en los costos de combustible.

Por último agregó: “Tuvimos una burbuja de las punto.com y una burbuja financiera, pero confío en que no tendremos una burbuja de renovables -ya que la necesidad de energía es real- creciente principalmente en las naciones en desarrollo.

Nuevo Ranking Electrónico Verde de Greenpeace


Greenpeace publicó hoy el noveno Ranking Verde de Electrónicos, en el que Nokia recupera el liderazgo y se sitúa en el primer puesto con siete puntos sobre los diez en que se basa dicho ranking.

La elevada puntuación que recibió en esta edición se debe a la mejora sustancial de la política de esta empresa en la recuperación de sus residuos electrónicos en India.

Más información en el sitio de Greenpeace.

Mauricio Macri y su pésima gestión de los residuos sólidos urbanos


Verónica Odriozola es bióloga, especialista en salud ambiental y autora del plan de Basura Cero de Greenpeace que originó la ley del mismo nombre. Tuve el placer de trabajar junto a ella en mis primeros años en Greenpeace y aprendí muchísimo de su conocimiento.

Hoy, publicó un artículo en Página 12, en el cual explica claramente la problemática de la gestión de residuos sólidos urbanos y critica al gobierno porteño por la falta de implementación de la Ley de Basura Cero, que pondría a Buenos Aires en un lugar de vanguardia en el mundo.

A continuación el artículo:

Un lamentable retroceso

Por Verónica Odriozola

La decisión del gobierno de Mauricio Macri de retirar de las calles los contenedores para depositar los residuos reciclables es un lamentable paso atrás en el camino hacia la solución del problema de la basura en la ciudad.

Desde 2005 existe en Buenos Aires una ley, la de Basura Cero, que ha sido vista con enorme expectativa y entusiasmo a nivel internacional y en varias ciudades del interior, que han querido recorrer el mismo camino. Es una ley moderna, ambientalmente de avanzada, que supone una verdadera revolución en el manejo de residuos y en el aprovechamiento de los recursos económicos y naturales. Una de sus principales características es que elabora un cronograma de metas cuantitativas de reducción progresiva del enterramiento de basura que debe ser reemplazado por más reciclaje y menos generación de residuos. Fue por fin una respuesta a un problema ambiental que no deja de crecer en el área metropolitana, con la presencia de megadepósitos de basura que conviven obscenamente con la población y las napas de agua.

Sin embargo, a más de dos años de su aprobación en la Legislatura, la falta de acciones concretas y efectivas para ponerla en práctica debe ser considerada, cuanto menos, como un paso atrás en el cuidado del medio ambiente y la protección de la salud pública. Continuar con el enterramiento creciente de basura no sólo contamina el ambiente, sino que supone un imperdonable derroche de recursos y de oportunidades de empleo.

Los contenedores para la basura reciclable fueron colocados el año pasado en ciertos barrios porteños y poca fue la información que se les proveyó a los vecinos para que conocieran los beneficios del sistema, pudieran modificar sus hábitos y comenzaran a sacar materiales reciclables por un lado y basura por otro. El sistema no fracasó; los que más que fracasar actuaron con desconocimiento y falta de interés fueron las sucesivas administraciones del gobierno porteño, al no hacer las campañas de difusión que en cualquier país hacen falta si se pretende que la gente cambie de hábitos. Y por supuesto, de la mano de los contenedores de dos colores debió haber ido la exigencia a las empresas para que recogieran los contenedores de reciclables en un circuito distinto del de la basura común y los llevaran a los centros verdes que manejan los cartoneros en varios puntos de la ciudad.

Para solucionar el problema de la basura que aqueja al área metropolitana es posible todavía aplicar la ley de Basura Cero que con la participación de organizaciones de la sociedad civil, cartoneros y empresas fue aprobada incluso con el voto favorable de quienes hoy la cuestionan o debilitan.

La verdadera solución pasa por un plan que cumpla con las metas de reducción del enterramiento, sin propuestas pseudomágicas como el tratamiento de los residuos por tecnologías de arco de plasma ni “penínsulas ecológicas” en medio del Río de la Plata. Estas estrategias no son más que cortinas tecnológicas que esconden negocios inmensos que nada tienen que ver con el objetivo original de aprovechamiento de recursos y reducción del daño ambiental.

El camino debe incluir un cronograma con recolección selectiva donde fuertes campañas de difusión, serias y sostenidas, orienten a los vecinos a separar sus residuos en sus casas. La recolección debe llevarse adelante a través de un proceso mixto y progresivo, que incluya a los contenedores de dos colores en algunos barrios y la recolección puerta a puerta como la que los cartoneros llevan adelante en Palermo, en otros, pero sus servicios deben ser jerarquizados y remunerados por la ciudad. En ambos casos, el sistema de recogida selectiva debe estar acompañado con la infraestructura necesaria para acondicionar los residuos para su reciclaje o tratamiento. En menos de dos años debe haber, además, un sistema de recogida de los restos de cocina que deben conducirse a sistemas de tratamiento que los conviertan en abono.

Es un desafío, claro. Buenos Aires es una ciudad grande y compleja y el sistema no podría ser demasiado simple. Pero cumplir realmente con las metas de la Ley de Basura Cero representa una enorme oportunidad de hacer por fin las cosas de otro modo, priorizando el ambiente, la salud pública, el aprovechamiento y la distribución de los recursos para generar empleo cuidando de verdad lo que es de todos.

Si te interesa ser parte de la solución, podés sumar tu compromiso con la Ley de Basura Cero haciendo click aquí, y exigirle al gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que implemente la Ley ya mismo.