El comienzo de 2011 se dio de una manera particular, sabiendo que se trataba de un año electoral. Tras haber visto campañas digitales muy interesantes en diferentes puntos de la región latinoamericana que, en algunos casos se transformaron en referencia a tener en cuenta (Chile y Colombia son algunos ejemplos), las expectativas para que en Argentina se diera un fuerte impulso a la denominada “campaña 2.0” eran realmente grandes. Más teniendo en cuenta que nuestro país tiene además una larga trayectoria en materia creatividad en campañas electorales, que lo posiciona como referente indiscutible de la región.