El Sábado vimos Toy Story 3. Cuenta lo que pasa con los famosos juguetes cuando su dueño, Andy, se prepara para abandonar la casa para ir a la universidad. La película es impecable desde lo técnico y es sin duda la mejor de las tres. La escena del payaso triste contando su trágica historia y los giños a Star Wars son el momento culmine de disfrute para los adultos.
Sin embargo describe una situación de infancia que se da poco en la actualidad de los países desarrollados. Los niños actuales NO tienen juguetes preferidos y cuyo uso atraviese toda su infancia.