"Cómo Cambiar el Mundo"


Cómo muchos de los buenos libros que he leído en mi vida, este cayó de casualidad en mis manos.

Este libro está basado en un estudio sobre los emprendedores sociales y su tarea en pos de la mejora de las áreas en las que trabajan, tomando como parámetro inicial el trabajo de la organización Ashoka, la cual se enfoca en financiar emprendedores sociales alrededor del mundo.

Bornstein no sólo muestra el perfil de los emprendedores sociales, sino que señala sus características comunes. El emprendimiento social se basa en el pensamiento creativo y la perseverancia. La marca de los emprendedores sociales es su habilidad para sortear obstáculos. Son incansables abogados de sus causas y constantemente educan a quienes les rodean. Deben creer en sus propias habilidades pero estar siempre dispuestos a colaborar y pedir ayuda. En resumen, deben cultivar los rasgos que son comunes a quienes trabajan por los derechos de los discapacitados.

Gente que pone toda su experiencia al servicio de proyectos que pueden cambiar radicalmente la comunidad en la que viven y todo esto, sin ánimo de lucro.

Algunos de los ejemplos que pueden encontrarse en este libro:

  • En Estados Unidos, J. B. Schramm ha ayudado a miles de jóvenes de bajos ingresos a acceder a la universidad.
  • En Sudáfrica, Verónica Cosa, desarrolló un modelo de ayuda domiciliaria a pacientes de SIDA que ha cambiado la política sanitaria del gobierno.
  • En Brasil, Fabio Rsa ha ayudado a llevar la electricidad a cientos de miles de residentes en áreas rurales.

Un libro interesantísimo y que genera muchas ideas para quienes se interesan en buscar inspiración para su trabajo cotidiano, tal como lo recomienda Nelson Mandela en el prólogo: “Un libro maravillosamente esperanzador e iluminador… Las historias de estos emprendedores sociales inspirarán y animarán a mucha gente a construir un mundo mejor.”

Riachuelo: ¿controles a las petroleras?

Fuente: Newsletter Ambiente y Medio (Sergio Federovisky)

En las próximas semanas, Romina Picolotti deberá responder un agudo cuestionario elaborado por la Corte Suprema de Justicia referido a las acciones realizadas a favor del saneamiento de la cuenca Matanza-Riachuelo desde que hace un año el Tribunal dio lugar a la demanda de los vecinos contra el Estado y las empresas contaminantes. La Corte volvió a manifestar de este modo su disconformidad con lo actuado hasta el momento y con la calidad del plan presentado por Picolotti, que fue cuestionado formalmente por la Universidad de Buenos Aires, tras una auditoría solicitada por la justicia.

No se conoce en detalle la respuesta que enviará por escrito la secretaria de Medio Ambiente, pero sí se vislumbra cuál será la respuesta política que le dará a ese cuestionamiento. Hay que recordar que en la causa judicial (lo que las ONG han denominado el primer juicio contra la contaminación), los acusados de violar las leyes y, en particular, el artículo 41 que consagra el derecho a un ambiente sano son los estados nacional, provincial y porteño y unas 44 empresas (todas ellas de gran envergadura) que asientan sus plantas en la cuenca y que son a priori responsables de la contaminación.

Está claro que tanto los intereses como las supuestas culpabilidades del Estado y las empresas no son idénticas, puesto que al primer se lo juzgará en tanto su responsabilidad de mantener los controles adecuados y hacer cumplir las leyes vigentes, y a los privados se los podrá considerar culpables por la ejecución del daño sobre el curso de agua. Pero hasta el momento, siendo que las dos partes están en el banquillo de los acusados, no se había verificado en los hechos la distancia que existe entre uno y otro.

Y allí parece que radicará la estrategia mediática y política de Picolotti.

Hasta ahora, el festival de clausuras sobre la cuenca apuntó básicamente a empresas menores o de bajo perfil, y en casi todos los casos, por fuera de esas 44 que la Corte halló a priori responsables de la contaminación. La última semana Picolotti dio una señal de viraje: le puso faja de clausura a Danone, una multinacional láctea que seguramente no está habituada a prácticas contaminantes en su Francia natal.

Lo que circula en estos días en los pasillos de la Secretaría de Medio Ambiente indica que, en sintonía con el conflicto por desabastecimiento que el gobierno tiene con Shell y la idea de Esso del país, las nuevas clausuras pueden estar dirigidas a las empresas que pueblan el monstruoso polo petroquímico Dock Sud.

Desde la página web de MORENO (Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora, cuyo líder es el cineasta Fernando “Pino” Solanas) sugerían esta semana que “no sería una mala elección apuntar a las petroleras para empezar a imponer una remediación ambiental en la Cuenca Riachuelo-Matanza. Pero sin mezclar los tantos, para no dudar que los controles de precios son ‘sinceros’ e ‘imparciales’”.

La información en que la se basan las especulaciones señala que “la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable realizó durante la semana inspecciones sobre residuos peligrosos en la zona de Dock Sud a las refinerías de Shell y Petrobras. Oficialmente este control responde al cumplimiento de la Ley de la Cuenca Matanza–Riachuelo (Ley 26.186), que designa autoridad de aplicación a la secretaría encabezada por Romina Picolotti y le confiere poder de policía. La Secretaría de Ambiente puede apercibir con multas, decomisar bienes, cerrar instalaciones o disponer clausuras de empresas cercanas a la orilla del Riachuelo, y parece querer demostrar que, si es necesario, no teme aplicar tales facultades. Mostrar las actividades que realiza, sirve también para fortalecer la imagen de Picolotti, ante las objeciones que viene sufriendo su accionar por parte de la Corte Suprema y la opinión pública”.

Dicho en buen romance, será más difícil acusar de inacción a Picolotti si entre los destinatarios de las fajas de clausura hay empresas hasta hoy intocadas en la Argentina y consuetudinarias contaminantes de la cuenca.

Pero como en política nadie da puntada sin hilo, en el sector petrolero se acepta esa hipótesis pero al mismo tiempo se comenta que es muy posible que las inspecciones sean parte de la puja por el control de precios. Mientras YPF, Petrobras y Esso anunciaron que revisarían los precios de combustibles para frenar o retrotraer aumentos, la ofensiva ambiental se dirige preferentemente a Shell, vieja enemiga del gobierno, que rechaza el control de precios y defiende los aumentos.

Louis Johnson

Para quienes no lo conocen, Louis Johnson es uno de los mejores bajistas del mundo. Tocó con grandes de la música entre los cuales encontramos a Aretha Franklin, Michael Jackson, The Carpenters, James Ingram, Natalie Cole, Peggy Lee, Paul McCartney,Quincy Jones, Stevie Wonder y Temptations.

Hoy les regalo algunos videos de Johnson.

El primer video es un solo de bajo mientras tocando en Tokio en 1983, con la George Duke Band.

En este video tocando con su hermano George en la banda “Brothers Johnson” el tema Stomp.

Por último con esta misma banda, “Light up the night”.

Deforestación, negocio inmobiliario y producción agrícola-ganadera

Hay una expansión del desmonte de bosque nativo a favor de la producción agrícola-ganadera, aseguró director de Bosques de la Secretaría de Ambiente de la Nación, Jorge Menéndez. El negocio de la expansión de la frontera agropecuaria y la especulación inmobiliaria.

En el marco del tratamiento de las leyes para la protección de los bosques nativos, en materia de presupuestos mínimos, la Comisión de Ambiente del Senado organizó una jornada de técnico política donde la secretaria de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Romina Picolotti, llevó un mensaje concreto del Ejecutivo Nacional: el Presidente en persona pidió que se apoye la ley que ya tiene media sanción de Diputados.

Se trata de la denominada Ley Bonasso, que generó un revuelo en la Cámara alta y disparó la presentación de media docena de proyectos alternativos, en su mayoría impulsados por legisladores del norte, ya que es allí donde se concentra la gravedad del problema por la expansión de la frontera agrícola, la especulación inmobiliaria y la ganadería.

Menéndez indicó que el desmonte de bosques nativos se incrementó en el periodo 2002- 2006, de acuerdo al relevamiento que realiza la Secretaría y sostuvo que esto “nos coloca en una situación grave”. “En el periodo 1998 a 2002 estábamos en cerca de 230.000 hectáreas anuales de desmonte. Ahora ya estamos en 300.000 hectáreas y con menos provincias, esto es de modo más concentrado” señaló.

Entre las causas de la deforestación mencionó la expansión de la frontera agropecuaria y la especulación inmobiliaria. Con respecto a este último factor, explicó que “hoy un buen campo en la zona núcleo de la Argentina con suelos maduros y “rindes top” está superando los 10.000 dólares la hectárea, alrededor de 13.000 dólares.

Campos que en diciembre costaban 9.500 dólares, cuando se comienza a mover el maíz, perforaron largamente el techo de los 10.000 dólares”.

Apuntó que en las provincias del norte “se están vendiendo campos a menos del 10% de ese valor, un campo con el bosque nativo incluido vale unos 400 la hectárea.

Si se le suman unos 800 dólares de desmonte el valor llega a 1.200 o 1.400 dólares la hectárea”. Precisó que estos campos son adquiridos por fondos de inversión para la actividad agrícola “que no saben lo que están comprando, entonces los rendimientos llegan a la mitad de lo que puede rendir un buen campo, pero con una inversión de arranque muy inferior, por lo tanto rentable”.

Menéndez explicó que el desmonte que se realiza en esos campos no es normal, directamente se tala todo y se quema, lógicamente porque el inversor quiere rápidamente participar de la próxima campaña agrícola” y adelantó que “se va a crear un desastre ambiental inédito, porque se realiza un movimiento de suelos tremendo y luego se incendia la madera leñosa provocando además la calcinación del suelo. Nadie estudia qué pasa con esos suelos”.

“Pero esa rentabilidad dura mientras el recurso suelo aguante, después se acabó, esos campos no sirven para nada, y no valen nada” advirtió y reveló que ahora “estamos viendo que hay una expansión en el desmonte en la provincia de Formosa donde los bosques ceden lugar a la producción ganadera”.

El funcionario detalló que “un 80% los bosques en la Argentina son privados, hay muy poco bosque en manos del Estado. La transacción es entre privados, por eso para complementar una ley de bosques nativos como la que se estudia en el Senado tiene que haber otra de carácter económico que estimule al dueño del bosque a no venderlo”. (Agrodiario)


1 millón de votos por los Bosques

Como ya conté varias veces en este blog, uno de los problemas ambientales más graves de nuestro país es el proceso de desmontes para correr la frontera agropecuaria.


En

perdemos, cada dos minutos, toda una manzana de bosques nativos, es decir, unas 300.000 hectáreas al año. Con la destrucción de los bosques también se pierden especies en peligro y se desalojan comunidades enteras de campesinos e indígenas que viven allí.



Para detener esta destrucción, estamos juntando UN MILLÓN DE VOTOS POR LA LEY DE BOSQUES.


Te pido que votes www.greenpeace.org.ar/leydebosques


Esta Ley, que ya tiene media sanción del Congreso Nacional, establece una moratoria de los desmontes hasta tanto las Provincias realicen un Ordenamiento Territorial de los bosques nativos para planificar de manera participativa su uso sustentable.


El Senado está demorando su aprobación.

Votá y avisá a todos los que conozcas.


Si tenés blog podés postear esta convocatoria y publicar los banners.


Gracias. Nos estamos leyendo.